martes, enero 24, 2006

¿la pastilla roja o la azul?

...LAS DOS PASTILLAS!!!

Eso es lo que diría mi caro amigo el Capitán Cerúmen, este post es para dejaros un enlace de su blog. Después de leer algunos pasajes y de lo que es más importante, de conocerle hace ya muchos años, sigo aún sin tener palabras para narrar ni lo vivido ni lo leído.

Diría del blog que es más que nada un ensayo lascivo, ácido, mordaz, corrosivo, casposo y cazallero (palabro del insigne) de un juglar saltimbanqui observador de la cotidianeidad que se pasea con zancos con elegancia victoriana, realizando minuciosas y rebuscadas descripciones de sus variopintos entornos y pareceres, todo ello aromatizado con finísimos hilos de ironía y sarcasmo. Una verborrea onanista-mental, inocente a la par que ácida que se revuelve en el vórtice cotidiano de una "minipimer" que bate salpicando gazpacho con tropezones.

Y es que han sido muchas las risas, y no le superan ni el Capitán-tán, ni el Capitán Araña, ni el Capitán Spock, ni el Comandante Cousteau, ni el General McArthur... ni el General Mena ...y mira que éste último tiene puntazos.
Lean y juzguen vds. mismos.

http://blogs.ya.com/lacotubia

Oh Capitán, mi capitán!!!

3 comentarios:

Anónimo dijo...

En Matrix tomaban la roja...o era la azul? en la peli ARma letal...qué cablen cortaban?
Por cierto neng, en el link, please pon el nombre de mi blog no "el blog de juani", querría que fuera cuasi-anónimo
hehe
Un abrazo

Capitán Cerumen dijo...

Caro Posso: No sé si agradecerte esta disertación analítica sobre mi hijo putativo, o por el contrario reclamar el acero y ensartarte cual coleóptero de colección de taciturno entomólogo. En cualquier caso, y pese a que discrepe de ciertos epítetos que irrigan tu barroca crónica, y concernientes a mi persona o a la natura y ralea de mis escritos, debo concederte una sincera anuencia, por los muchos avatares que jalonan nuestra existencia, por las risas, chanzas y chacotas vividas en común y qué coño ! porque eres uno de los pocos seres sobre la tierra que pueden sentir el orgullo de saberse estandartes de la muy noble y gloriosa Orden Cerumítica. Bienvenido al proceloso, y a veces, histriónico, narcisista y jacobino mundo del blog. Que sea por mucho tiempo. Un abrazo helicoidal y sentido.

Anónimo dijo...

Ke wenas, ke rikas,
estan las pastillitas....